Presidente del Sindicato “Necesitamos contribuir a derrotar la desigualdad que se genera desde el mundo del trabajo”

Presidente del Sindicato “Necesitamos contribuir a derrotar la desigualdad que se genera desde el mundo del trabajo”

Uno de los problemas más graves de Chile es la fuerte desigualdad en el ingreso de las personas.


La calidad de la inserción laboral de nuestra fuerza de trabajo es la principal determinante de la distribución del ingreso de una economía en desarrollo, por ello el mundo sindical debe ser capaz de poner sus temas en la agenda laboral del próximo Gobierno y esa será la meta para este año puesto que contribuir a derrotar la desigualdad es un hecho que se genera desde el mundo del trabajo. Así lo declaró, José Luis Ortega, presidente de La Confederación Nacional de Sindicatos y Federaciones de Trabajadores del Comercio y Servicios, (Consfecove) y del Sindicato Nacional de Trabajadores Homecenter.

El sindicalista afirmó que es distinta la realidad del sector público y el privado, ya que hoy  el 62% de los trabajadores del sector público recibe un sueldo mensual superior a $ 516.001, mientras que el salario mínimo del país se sitúa en $ 210 mil y por ello hay que redoblar los esfuerzos para aumentar la tasa de filiación sindical en Chile. “Es primordial que el nuevo Gobierno incorpore en su agenda laboral una nueva institucionalidad que permita regular el mercado del trabajo para un nuevo ciclo”.

José Luis Ortega declaró que “esta fuerte desigualdad en los ingresos condena a un número importante de trabajadores y trabajadoras a vivir en situación de pobreza. En esta línea nuestra gente con un  salario mínimo de $ 210.000 claramente no alcanza a llegar a fin de mes pagando sólo lo básico de sus gastos y qué decir del decil más pobre donde una persona gana en promedio $ 87.000 al mes. Claramente este sistema no es justo para nuestros trabajadores”.

El dirigente afirmó que hay que corregir y superar los elementos regresivos que contiene nuestra actual legislación laboral ya que restringen el pleno ejercicio de los derechos laborales, además hay que innovar en la formulación de una política nacional de empleo y lograr que se enmarque en la construcción de nuestro sistema de protección social, ya que solo así será posible la aplicación de las leyes y normativas que regulen los derechos individuales y colectivos del trabajo, así mismo se deben redoblar los esfuerzos para mejorar la capacitación a través del SENCE.

El dirigente agregó que también hay que hacerse cargo de los derechos de los trabajadores subcontratados ya que “el mercado de trabajo chileno tiene poca capacidad de crear empleo de calidad, o mejor dicho, trabajo decente”. Si analizamos el empleo asalariado, es decir, 635 mil nuevos empleos nos encontramos que el 49,5% corresponde a empleos contratados directamente por la empresa, el 39,8% a suministradoras, el 8,8% a contratistas y el 1,9% a enganchadores, estas tres últimas modalidades equivalen al 50,5% de este total, es decir, más de la mitad corresponde a empleo con una alta probabilidad de ser de baja calidad y sin poder de reclamo, puesto que no están sindicalizados.

Las relaciones laborales en Chile presentan un fuerte desequilibrio y asimetría de poder entre la clase trabajadora y el empleador, puesto que nuestra normativa y legislación laboral dificulta la organización de los trabajadores y limita la capacidad para negociar colectivamente al interior de sus organizaciones productivas. Esta es la consecuencia más grave de contar con una tasa de sindicalización del orden del 11% y una cobertura de los procesos de negociación colectiva cercana al 7%.


 

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