Presidente del Sindicato Homecenter expone ante la comisión del trabajo en el Congreso Nacional

Presidente del Sindicato Homecenter expone ante la comisión del trabajo en el Congreso Nacional

Presentó sus reparos frente a la polifuncionalidad de los trabajadores del comercio.


En el marco de la reunión realizada en el Parlamento el Presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores Homecenter, José Luis Ortega, acompañado de la directora Carola Salas, expuso su  crítica frente a la polifuncionalidad de los trabajadores del comercio. En la oportunidad nuestro presidente explicó a los parlamentarios que los trabajadores del comercio han visto paulatinamente cómo en nuestro país se ha generado un deterioro del salario real y donde al mismo tiempo existe un  incremento de funciones para los trabajadores.

En la reunión realizada el pasado martes en el Congreso Nacional la Comisión de parlamentarios analizaba el estudio del proyecto que modifica el Código del Trabajo, en materia de polifuncionalidad. Discusión a la que fueron invitadas las siguientes organizaciones: Confederación Nacional de Sindicatos y Federaciones de Trabajadores del Comercio y Servicios – CONSFECOVE, Asociación Gremial de Supermercados de Chile A.G   y la Central Unitaria de Trabajadores CUT.

Con el fin de graficar el escenario actual José Luis Ortega presentó un simple ejemplo ante los diputados, donde argumentó que a comienzo de los años 90 un trabajador de la empresa FALABELLA, del departamento de calzado Damas, tenía una comisión por venta de un 4% y un Sueldo Base de $ 150.000, su ingreso promedio mensual ascendía a $ 800.000. Esta situación ha variado drásticamente producto del proceso de desarrollo que el país ha experimentado en los últimos años en donde se nos ha expuesto la importancia de la productividad.

Esto ha llevado a que hoy un trabajador de la misma empresa en cualquier lugar de Chile tenga una comisión promedio de un 0,4% (diez veces menos que en los años 90) y un Sueldo base similar al ingreso mínimo con una remuneración promedio mensual de $ 400.000. Pero lo más lamentable es que este trabajador ejecuta un conjunto de otras labores que en los años 90 estaban perfectamente diferenciadas. Es así como hoy se debe vender, cobrar la venta, empacarla, ordenar y reponer mercadería, es decir la polifuncionalidad ha resultado un éxito extraordinario para la empresa, pero lamentablemente no para los trabajadores, puesto que todo el diferencial que ha generado el comercio por concepto de productividad se traduce en Utilidades para la empresa.

José Luis Ortega agregó que el proceso de transformación legislativa contribuyo con este exceso al agregar en el artículo décimo del Código del Trabajo la siguiente expresión:

“El contrato podrá señalar dos o más funciones específicas, sean éstas alternativas o complementarias”.

Creemos que si los trabajadores son capaces de desarrollar más de dos funciones específicas son individuos que están desafiando a la ciencia, pues hoy la ciencia apunta a la especificidad del conocimiento y la normativa laboral chilena apunta en sentido contrario. Las empresas no funcionan en sus cargos gerenciales con tanta generalidad, puesto que ahí la empresa sí es muy específica y no tiene un gerente con cargo de dos o más funciones especificas, sean estas alternativas o complementarias, los cargos de la alta dirección de la empresa sí van en el mismo sentido de la ciencia entonces porque a los trabajadores se les puede asignar más de dos funciones. Los ejemplos anteriores nos indican que la polifuncionalidad, ha generado un proceso de optimización cuyos excedentes han sido todos para el empleador y los trabajadores simplemente han debido aceptar las condiciones impuestas, generando con ello cada vez más precariedad.

La precariedad debe entenderse porque si bien en algún momento ser vendedor era una profesión, hoy simplemente es una labor que realiza cualquiera, porque las funciones que debe ejecutar quien trabaja en venta no solo están centradas en estimular a un cliente con las cualidades de un producto, sino que debe agregar otras funciones como cobrar, empacar, reponer y ordenar, labores que en merito de las labores especificas permítannos disentir, pues hoy somos cada vez más genéricos y menos específicos.

Ortega concluyó su exposición diciendo que: “Creemos ciertamente que avanzaríamos, en beneficio de las personas si logramos profundizar respecto de la naturaleza de las funciones, e ahí donde deben establecerse los límites. Creemos que las diversas funciones no pueden contener ejecuciones de trabajo que no guarden relación entre ellos, el comercio distingue ciertamente sus labores y no puede ser que hoy una sola persona deba ejecutar todas las funciones que se realizan al interior de una tienda, como es vender, cobrar, empacar, ordenar y reponer ello en justicia no debe seguir permitiéndose, si bien  sabemos ciertamente que no lograremos recuperar los niveles de salario de los año 90, sí creemos que podemos avanzar en calidad y dignidad, por ello esperamos que la Honorable Cámara de Diputados contribuya en este sentido de definir de mejor manera las labores de cada uno de los trabajadores del comercio”.


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