Presidente del Sindicato Homecenter analizó el sueldo ético con el Obispo Goic

Presidente del Sindicato Homecenter analizó el sueldo ético con el Obispo Goic

José Luis Ortega, se reunió con monseñor Alejandro Goic.


El Presidente del Sindicato Homecenter, José Luis Ortega, fue invitado a la exposición del obispo Alejandro Goic, realizado en la Fundación Chile 21. Allí se habló del ingreso ético propuesto por la iglesia el que alcanza los $400.000 pesos. A través del obispo se puso nuevamente el tema en discusión, cabe recordar que fue Goic, quien en el 2007 le proponía al país un ingreso ético de $250.000.

Obispo Alejandro Goic dijo que los $ 250 mil actuales “quedaron cortos” en relación al costo de vida. Según el Ministerio del Trabajo, en Chile hay 171 mil trabajadores que ganan el sueldo mínimo. Agregó que cinco kilos de arroz, algunos paquetes de tallarines, dos litros de aceite y tres kilos de azúcar, además de otros productos para la casa, pueden sumar, en el supermercado,  una cuenta  promedio de $150 mil al mes, en la medida que se escojan las ofertas más convenientes. La lista sigue con un gasto de entre $ 30 mil y $50 mil en transporte, cerca de $ 150 mil en vivienda y otros costos asociados a salud, educación y eventuales emergencias, que, en el mejor de los casos, podrían sumar alrededor de $ 80 mil.

Ese es el potencial escenario de vida de una familia de cuatro personas, que tomó en cuenta el obispo de Rancagua y vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Alejandro Goic, para sugerir un reajuste al salario ético -o sueldo mínimo- que actualmente rige en Chile, fijado en $ 250 mil, justamente tras una proposición suya, en  2007. A su juicio, este año la cifra debiera aumentar en un 60%, a $400 mil.

“Si uno aplica el IPC y todas las alzas, ya se quedaron cortos los $ 250 mil”, señaló el prelado, en una entrevista  que hoy publica el periódico Encuentro, del Arzobispado de Santiago. En el artículo, plantea Goic, “cerca de $ 400 mil debería ser el nuevo sueldo ético, según el alza de la vida en estos casi diez años”.

En 2007 su propuesta fue criticada por algunos empresarios y parlamentarios, entre ellos la entonces senadora Evelyn Matthei (UDI), ya que en esa oportunidad la discusión se vinculó a la posibilidad de reajustar el salario mínimo, que rondaba los $ 150 mil.

“Algunos dijeron que yo no era economista, claro que no, pero soy pastor (…) Uno esperaría que el sueldo logre satisfacer las necesidades fundamentales”, aseveró el eclesiástico en Encuentro, agregando que los gastos en vivienda, salud, educación y alimentación son necesidades básicas.

En la publicación, Goic también subrayó que “el problema de fondo en este país es cómo superamos la codicia y cómo somos capaces de comprender que para que haya una sociedad tranquila, en paz y justa, tenemos que ser una sociedad más distributiva de los bienes. Si yo soy empresario y a mi empresa le va bien, es porque tengo trabajadores responsables y profesionales, gente que contribuye”.

Debate salarial

El planteamiento del obispo se da justo en el año que se aplica el reajuste para dejar el sueldo mínimo en $ 250 mil, lo que ocurrió en enero pasado. Hasta diciembre de 2015 la cifra era de $ 241 mil.

Según la base de datos de afiliados al seguro de cesantía, que contempla información hasta diciembre de 2015, del Ministerio del Trabajo, en Chile hay 4.434.806 trabajadores, de los cuales más de 505 mil, es decir el 11,4%, reciben remuneraciones inferiores al sueldo mínimo; 171 mil (3,8%) recibían exactamente la cifra y 1.452.400 tienen una remuneración igual o inferior a $500 mil (32,7%).

Según la economista de Libertad y Desarrollo (LyD), María Cecilia Cifuentes, para analizar esta cifra “hay que diferenciar salario ético de ingreso ético. Me parece razonable el concepto de un ingreso ético, es decir, lo que una familia de un cierto número de personas necesita para vivir, ya que éste se puede obtener por diferentes vías, no sólo es el sueldo”.

Esto último apunta a separar el debate de lo “ético”, de la negociación para reajustar el sueldo mínimo, que correspondería realizar este año, pues el último acuerdo se suscribió en 2014.

Según la experta, la brecha entre remuneración y costo de vida se ha ido acortando, y esto ha ocurrido, dijo, “porque la productividad ha aumentado y ha permitido que la gente acceda a salarios más altos. El tema clave es la productividad laboral y capacitación, porque si sólo me preocupo de reajustar el sueldo mínimo, pero no el capital humano, lo que se genera es desempleo”. Según cifras que maneja Cifuentes, del total de la fuerza laboral en el país, “un 30% no terminó el colegio, ¿cómo logro que esos trabajadores tengan un mejor ingreso? El punto principal es la capacitación, ahí es donde está el déficit”.



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